miércoles, 29 de octubre de 2008

Concierto de fractales

Fruta

La fruta es como carne emocionada
de tierra y mineral cristalizado.
Un hervor del azúcar concentrado
en nodos de madera edulcorada.

La fruta es vitamina eyaculada
por los tallos del vástago arraigado
en un lecho de cuarzos oxidados.
Es un zumo de arena destilada.

El tacto de su pulpa es terciopelo
de natas y emulsiones naturales
Su aroma es un perfume a caramelo;

su sonido un concierto de fractales,
y su color, un iris sobre el cielo
refractando la luz de los metales.

Tierrafracio

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lunes, 27 de octubre de 2008

Sueño especular


Yo que sentí el horror de los espejos,
no sólo ante el cristal impenetrable
donde acaba y empieza, inhabitable,
un imposible espacio de reflejos;
sino ante el agua especular que imita
el otro azul en su profundo cielo,
que a veces raya el ilusorio vuelo
del ave inversa o que un temblor agita.


Borges Los espejos (fragmento)

sábado, 25 de octubre de 2008

Cisne rojo

El Cisne (fragmento)
Al margen del lago claro
yo le interrogo en silencio…
y el silencio es una rosa
sobre su pico de fuego…
pero en su carne me habla
y yo en mi carne le entiendo.
- A veces ¡toda! soy alma;
y a veces ¡toda! soy cuerpo-.
Hunde el pico en mi regazo
y se queda como muerto…
y en la cristalina página,
en el sensitivo espejo,
del lago que algunas veces
refleja mi pensamiento,
el cisne asusta de rojo,
y yo de blanca doy miedo!

Los Cálices Vacíos - Delmira Agustini (1913)

Recomendado:
Lecturas, malas lecturas y parodias: desplumando el cisne rubendariano
(Enrique González Martínez, Delmira Agustini,
Vicente Huidobro, Nicanor Parra)

jueves, 23 de octubre de 2008

Gotas Gemelas



Cuenta la leyenda que la tierra tembló, los mares se retorcieron, y se invadio el ambiente de una mísitica niebla tranquila y divina,.... los dioses estaban pariendo al duende, al arte puro, indefinible y soberbio. Y emergiendo precioso de lo mas profundo dió una mirada al cielo, y el cielo viendo lo magnífico que era, soltó el llanto, y las lágrimas fueron una lluvia de amor y de sentimiento que salpicó a uno que otro mortal, a muy pocos... y los que la llegaron a tocar sintieron que mágicamente el amor se les escapaba de los poros, apreciaron todo: regocijábanse con la maravillosa luz del sol, el aire era musica, todas las criaturas eran maravillosas; su voz era diferente, rimaban las palabras y las convertían en verdad.

Decidieron entonces, rendirle tributo, hacerle homenaje... primero con su propio llanto, luego con las palabras y por último con la mas cañí de las guitarras y con su danza sentida y sincera. Después empezaron a aparecer musas glorificables y perfectas, arracando suspiros puros y honestos a todos aquellos que habían sido tocados por el duende.

Pero el verdadero duende no estaba en el tributo, estaba en las escondidas mentes de quienes con pasos callados disfrutaban de cualquier creación, que ante la imposibilidad de alcanzarla, se sentaron a apreciarlo, y así fue como lo alcanzaron.... rozaron el cielo con las puntas de sus dedos, y cada vez que lo rozaban, el cielo dejaba caer una nueva lágrima: triste, dulce y sublime; y esa lágrima era recibida por un mortal que mojándose de amor y pasión, comenzaba a sentir maravillas y a maravillosamente sentir, y así sobrevivió... exprimiendo tranquilamente al cielo.

Esas gotas fueron tocando almas que a su vez se encargaban de exprimir otra lágrima con su vida, muerte honesta y llena, que daba vida a través del encanto del arte, y no respetó razas, ni sangres, ni sitios, ni edades. El mismo duende escogía a sus hijos, y los cuidaba y acariciaba mientras sus venas se hinchaban de arte, y así trascendió......y así dos gotas gemelas nos tocaron, y sea pues nuestro destino hacer llorar al cielo con la complicidad de la emoción y la alegría y con ese sentimiento tan divino que nos llena de amor hasta el tope y nos contagia del llanto de los dioses que envidiosos nos contemplan; que si bien eternos no somos, ellos al no ser mortales, ignoran que no hay cosa mas divina que un par de simples mortales siendo tocados por el duende al mismo tiempo.

El gran Vera

lunes, 21 de julio de 2008

Caribdis


Cervantes - Parnaso, 92

Poco tiempo pasó, cuando un rüido
se oyó, que los oídos atronaba,
y era de perros áspero ladrido.
Mercurio se turbó, la gente estaba
suspensa al triste son, y en cada pecho
el corazón más válido temblaba.
En esto descubrióse el corto estrecho
que Scila y que Caribdis espantosas
tan temeroso con su furia han hecho.
"Estas olas que veis presunt[ü]osas
en visitar las nubes de contino,
y aun de tocar el cielo codiciosas,
venciólas el prudente peregrino
amante de Calipso, al tiempo cuando
hizo", dijo Mercurio, "este camino".
"Su prudencia nosotros imitando,
echaremos al mar en qué se ocupen,
en tanto que el bajel pasa volando,
que en tanto que ellas tasquen, roan, chupen
el mísero que al mar ha de entregarse,
seguro estoy que el paso desocupen.
Miren si puede en la galera hallarse
algún poeta desdichado, acaso,
que a las fieras gargantas pueda darse".

domingo, 29 de junio de 2008

Cimódoce


A media travesía de repente
sale a su encuentro el coro de sus propias compañeras,
las ninfas que la madre Cibleles
mandó fueran deidades de la mar y de naves trocó en nifas.
Avanzan a la par sobre las olas que al nadar van hendiendo.
Son tantas como proas de bronce se alineaban primero en la ribera.
Reconocen de lejos a su rey y danzando le rodean.
La más diestra en hablar de todas ellas,
Cimodocea, le s¡gue asida la popa con la diestra
-sobresale su pecho a flor del agua-,
con su otra mano agita como un remo las ondas silenciosas.
Virgilio - Eneida X-218
Traducción de Javier de Echave-Sustaeta

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