domingo, 16 de noviembre de 2008

El abrazo de las hojas de agua


Hojas de Agua

Como un mar que no aterriza
Hojas y hojas de agua incesante
Busqué un lugar bajo el cielo

Tal vez menor, tal vez mayor
Tal vez igual a ese mar incontenible

O al abrazo de las hojas de agua

http://veneno.com/2001/v-56/laza-56.html

miércoles, 12 de noviembre de 2008

Adonis


Ali Ahmad Said
(Traducción del árabe porMaría Luisa Prieto)

EL COLOR DEL AGUA

Tu color es el color del agua,
oh cuerpo del lenguaje
allí donde el agua es
levadura, rayo o fuego.

El agua se enciende y se convierte en rayo, se convierte
en levadura y en fuego,
en nenúfar
que pide mi almohada
para dormir...
Oh río del lenguaje,
viaja conmigo dos días, dos semanas por la levadura de los secretos,
recogeremos mares, descubriremos madreperlas,
lloveremos rubíes y ébano,
aprenderemos que la magia
es un hada negra
que no se enamora más que de el mar.
Viaja conmigo, aparece aquí... desaparece allí...
y pregunta conmigo, oh río del lenguaje,
por la concha que muere para convertirse
en nube roja
de lluvia,
en isla
que camina o vuela,
pregunta conmigo, oh río del lenguaje,
por una estrella cautiva
en las redes del agua
que lleva entre sus pechos
mis últimos días.
Pregunta conmigo, oh río del lenguaje,
por una piedra de la que brota el agua,
por una ola de la que nace la roca,
por el animal del almizcle, por una paloma de luz.
Desciende conmigo por el tragaluz de las tinieblas
al lugar
donde habita el tiempo roto
para que el lenguaje sea
un poema que se viste con el rostro del mar.

http://www.poesiaarabe.com/el_color_del_agua.htm
http://es.wikipedia.org/wiki/Adonis

martes, 11 de noviembre de 2008

Vuelo dorado


Ella es la única silueta en el río
erguida y tensa como saeta,
violando el aire con suspiros.
Potro manso es el agua entre sus brazos
brillando en la penumbra de sus manos,
al galope de la melancolía
mientras acaricia la idea de un vuelo dorado.

Amanece en el verdor de su mirada,
y el horizonte danza
en el cisne orgulloso de su porte.

Ya nacen las espigas de sol
astillando el cristal del río que aspira a ser mar...
y su cresterío parece dibujar miles de brazos partidos,
orando por naufragar.
Una última onda azul de frío
viste a la mujer de opalescente oscuridad,
ella mira el astro de fuego incontrolado
que presta vida a sus ojos
y a las manos aquel gesto alado.

Lentamente, en un ósculo perfecto
su boca sorbe el aliento del agua,
y en la tierna incandescencia de la mañana
la líquida muerte es amada.
Poco después emerge un pájaro
de la suave corriente,
que más tarde se perderá en el espacio.

domingo, 9 de noviembre de 2008

Humor vítreo

NEUROPATIA DE OJOS ROJOS
IV

Te en vez de colirio no refregar el ojo rojo no dejarlo rosa salmón rosa viejo despintado sin personalidad. Un ojo rojo es por antonomasia un pozo que pregunta por la superficie su color es la mariposa que provoca un terremoto en Japón y un jabón tocando los muslos de la mujer que se ducha a rayas rojas líneas de agua roja más potable que la sangre donde vive el tegretol y más dura que el acero la verosimilitud del poema y otros análisis académicos que no van al caso. Abre comillas cierra comillas abre comillas cierra comillas cita a rita después de tanto tiempo.

sábado, 8 de noviembre de 2008

Mariposa de Cristal

MARIPOSAS Y MUÑECAS DE CRISTAL

I
La mariposa de cristal en el día de rubí y noche de ónix. Es atraída por un fuerte aroma que emana de entre helechos de larga cabellera; es la rosa de una bella y resplandeciente niña.
II
Al verle. Da movimiento a su jocosa cabellera de oro y miel. Exhalados son los más exóticos perfumes, jamas conocidos en el oriente.
III
La vibrante se posa en la mano de la bella y ella fijando su mirada de grandes ojos negros, embelesada, recorre hasta el último detalle, de tan frágil y singular criatura.
IV
El batir de sus alas, con arte y arrojo, origina un tenue vientecillo, cosquilloso en los labios, de un rojo carmesí.
V
Ella, la bella siente su alma de cristal estremecer, siendo llevado el eco, alrededor, de la única ninfa; tan bella, como rosa en esplendor
VI
Luego la niña, de un suspiro, a mariposa y flor las cubre con su aliento, quedando cautivos de tal sortilegio.
VII
Símbolos y figura no dejan de manifestarse. La de ónix se posa en la larga cabellera. La mariposa se brinda de prendedor por un instante y la bella le pide que este sea para siempre.
VIII
Así, aquellos seres que la naturaleza logró con tal hermosura, nacieron para fusionarse con la magia del azar. El deseo se cristalizó en el perfume de los bucles de oro hechos de miel.
IX
Cada día se divierte y convierte nuevos seres, congelándolos, con su último suspiro, en aliento de desprevenidas ninfas.
X
Al querer los campos surcir tenues auroras, congelados y para siempre, pasan los días, hasta formar centurias, adornando el jardín de ese universo de cristal.


lunes, 3 de noviembre de 2008

La flor del círculo concéntrico

Meditaciones y Alegorías del Agua
Federico García Lorca

Hace muchos años yo, soñador modesto y muchacho alegre, paso todos los veranos en la
fresca orilla de un río. Por las tardes, cuando los admirables abejarucos cantan presintiendo el viento y la cigarra frota con rabia sus dos laminillas de oro, me siento junto a la viva hondura del remanso y echo a volar mis propios ojos que se posan asustados sobre el agua, o en las redondas copas de los álamos.
Bajo las mimbres picadas, y junto a la lengua del agua, y siento cómo toda la tarde abierta hunde mansamente con su peso la verde lámina del remanso y cómo las ráfagas de silencio pone frío el asombrado cristal de mis ojos.
Los primeros días me turbó el espléndido espectáculo de los reflejos, las alamedas caídas que se ponen salomónicas al menor suspiro del agua, los zarzales y los juncos que se rizan como una tela de monja.
Pero yo no observé que mi alma se iba convirtiendo en prisma, que mi alma se llenaba de inmensas perspectivas y de fantasmas temblorosos.
Una tarde miraba fijamente la verdura

movible de las ondas y pude contemplar cómo un extraño pájaro de oro se curvaba
obre las ondas de un chopo reflejado; miré a la copa real que estaba inundada de sol poniente
y sólo los invisibles pajarillos del viento jugaban entre las hojas; el pájaro de oro
había desaparecido.

Una frescura maravillosa invadió todo mi cuerpo, envuelto en las últimas hebras de la cabellera

crepuscular y una inmensa avenida luminosa atravesaba mi corazón. ¿Es posible? ¿Mi alma hace excursiones a las ondas en vez de visitar las estrellas?
La esquila de un rebaño ponía sus ecos oscuros en mi garganta y yo sentí la piel maravillosa de mi alma salpicada de gotitas cristalinas.¿Cómo no has guardado, alma mía, el temblor de Venus o el violín de los vientos y has guardado en cambio el alga sonora de las cascadas y la inmensa flor del círculo concéntrico?...¡Y vi todos mis recuerdos reflejados!

http://www.igme.es/siaga08/actos/Lorca.pdf

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